Una expedición de diabéticos alcanza su objetivo en el Everest

La expedición integrada por Jon Goikotxea, el gallego Josu Feijoo y los cuatro jóvenes diabéticos del tipo I que les acompañan ha alcanzado su objetivo en el Everest. Los alpinistas, que mantienen contacto permanente con sus médicos y nutricionistas que controlan a distancia los parámetros de su enfermedad, alcanzaron ayer los 5.350 metros de la estación base del monte, un día antes de lo previsto.

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El desafío comenzó el 31 de agosto y concluirá el próximo día 18. Durante todo este tiempo utilizarán el servicio de gestión de pacientes crónicos de Telefónica Digital, siendo esta la primera vez que un grupo de diabéticos dependientes de la insulina emprenden esta aventura. Todos los detalles de este reto pueden seguirse en el blog

Enlaces:
http://www.lavozdegalicia.es/noticia/

http://www.rcysostenibilidad.telefonica.com/blogs/diabeticos-everest/

Curiosidades y casualidades

El número de diabéticos crece notablemente. Los malos hábitos alimenticios, fumar, beber, el estrés… ayudan mucho a que ese número se vea incrementado. Y esto, lógicamente no es nada bueno (salvo para las farmacéuticas, claro!).  Pero, a veces también supone una gran ayuda que algún diabético “ronde” a tu alrededor. El año pasado en verano estuvimos un fin de semana de senderismo (rozando en algunos momentos el “senderismo extremo”) por los Picos de Europa (Asturias). La noche del sábado la pasamos en el refugio de Vegarredonda a 1460 metros de altitud a hora y media a pie de los lagos de Covadonga. Se pueden ver las fotos aquí en el blog.

Por ejemplo: http://www.flickr.com/photos/8183097@N04/5022619162/

El caso es que estábamos durmiendo ya cerca de la 1 de la mañana cuando llegó al albergue un señor comentando nosequé problema con una chica diabética que estaba acampada 100 metros más arriba. Resulta que la única aguja que le quedaba para pincharse la Lantus (insulina lenta) se le rompió y le estaba preguntando al dueño del albergue si tenía agujas. Ahí salté yo de cama y bajé. Me encontré al dueño ofreciéndole al señor una pedazo aguja de caballo (literalmente). Las agujas que tenía eran una barbaridad de unos 10 cms que usaba para inyectarle a los caballos penicilina. Vamos, que con eso, si te pones, te inyectas hasta harina. Lógicamente no eran lo apropiado para el caso y subí yo con el señor los 100 metros después de amantarme bien, coger una linterna, un cargamento de agujas, medidor de glucosa e insulina lenta y rápida. Por lo que pudiese necesitar. La chica vio la luz porque la verdad es que, a 1500 metros de altitud, la probabilidad de encontrar un diabético a la una de la mañana y que tenga agujas que te sirvan debe ser bien ínfima. Y la opción de bajar a una farmacia dudo que la barajase porque de día puedes bajar en hora y media hasta los lagos (luego lo que te llevase bajar en coche al pueblo más cercano y encontrar una farmacia) pero lo que es de noche y con la niebla que había, no llegabas ni en 3 horas y eso si dabas con el camino porque yo en los 100 metros de vuelta al albergue me perdí 2 o 3 veces. El dueño del albergue dejó un foco encendido para que me orientase pero a más de 15 metros ya no se veía con la niebla.
La conclusión está clara:
Si te hacen falta 5 agujas, mejor lleva 25. Y también lo doble de insulina, doble de hidratos lento y rápidos e incluso doble de medidores. Nunca se sabe!!
Y en la situación opuesta me encontré hace un par de semanas en el trabajo. A las 14:00 me disponía a comer cuando me fijo que en el boli de insulina me quedaban 2 unidades. Cantidad irrisoria, y no tenía boli de repuesto (grave error). Me paso por la enfermería y resulta que tienen glucagón por si a alguien le da un bajón de azúcar pero nada de insulina. Ya me veía yo ayunando hasta la noche o alimentándome solo a base de proteína. Pero la salvación fue un compañero de otro departamento más listo que yo que tenía 2 bolis y me dio uno generosamente. Así que, es difícil no despistarse algún día, y que se te olviden las llaves, el móvil, mi dinero, la cartera, la cadena y el reloj… Pero está claro que hay que estar al loro y llevar siempre encima insulina, un medidor y azúcares. Al menos si eres diabético! Si no, es tontería.

Dieta mediterránea contra la diabetes

Demuestran por primera vez que la dieta mediterránea reduce hasta un 50% el riesgo de padecer diabetes.
La investigación se basó en una muestra de 418 personas a las que se siguió durante cuatro años. Los participantes fueron asignados por azar a tres grupos de intervención. A uno se le sometió a una dieta baja en grasas; a otro, a una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva, y a un tercero a una dieta mediterránea enriquecida con frutos secos. Después de cuatro años, los investigadores observaron que los individuos que siguieron la dieta mediterránea en sus dos variantes presentaron un 52% menos de riesgo de desarrollar diabetes en comparación con el resto. Este porcentaje de reducción del riesgo, según los científicos, tan solo puede explicarse por la dieta, ya que durante el estudio no se observaron diferencias en la pérdida de peso entre los tres grupos ni por la actividad física realizada.

Páncreas artificial

Jeffrey Brewer, fundador de Citysearch y Overture, descubrió en 2002 que su hijo de siete años sufre diabetes tipo 1 y ese fue el detonante para ponerse a trabajar en el diseño de un páncreas artificial.

Desde finales de los 70 hay una bomba de insulina que es capaz de ir inyectando las dosis programadas a los pacientes de forma automática, y desde 2005 hay un sensor que se implanta bajo la piel y que es capaz de leer de forma continua los niveles de azúcar en sangre.

Parecía obvio que lo único que faltaba en la ecuación era el software necesario para ir leyendo esos valores de azúcar y su tendencia a la alta o a la baja para programar el funcionamiento de la bomba en tiempo real

El problema es que regular el nivel de azúcar en sangre es algo más complicado que abrir o cerrar el grifo de insulina, ya que esta puede tardar hasta unos 15 minutos en empezar a hacer efecto, unos 45 en alcanzar su efecto máximo, y luego aún sigue teniendo efecto durante unas tres horas.

Además, antes de aprobar para su comercialización cualquier dispositivo de este estilo es imperativo hacer estudios que demuestren su efectividad y que este es seguro, aunque esto ya está ocurriendo tanto en Europa como en los Estados Unidos con resultados prometedores, pues hasta ahora los pacientes que han usado estos páncreas artificiales automáticos han mantenido un control de sus niveles de azúcar en sangre hasta ocho veces mejor que los pacientes que usaron bombas de insulina controladas a mano.

Así, es posible que en pocos años los pacientes con diabetes tipo 1 puedan prescindir de sus kits de medición de azúcar y sus inyecciones de insulina a cambio de llevar encima un dispositivo del tamaño de un iPod que se encargará de hacer ese control automáticamente.

Y quien sabe sino acabará siendo posible también que lo lleven implantado bajo la piel, aunque en este caso tendría que haber una forma de recargar no sólo sus baterías sino su depósito de insulina.

Noticia completa:  http://www.microsiervos.com

Sobredosis de insulina

Muchas veces me preguntan qué pasa si te metes una cantidad exagerada de insulina. La respuesta clara es que tendrás que comer una cantidad igualmente exagerada de comida que lleve azúcares. De no hacerlo el bajón será más que peligroso.

Como ejemplo práctico tenemos a Avemaister. Un chaval de Almería que posteó su experiencia en www.diabetesjuvenil.com de una noche que se pinchó por error demasiada insulina. Por tener una referencia, decir que yo, para una comida cotidiana (filete con patatas, yogurt y fruta), me pincho 6 unidades.  Pues Avemaister se metió la módica cifra de 23 unidades al confundir la insulina rápida con la lenta. Así nos lo narra:

El problema es que me iba a poner la insulina lenta para ir a dormir, normalmente me pongo 23 de Levemir y sin querer me he confundido y me he puesto 23 de Novorapid:

1:30 – 188 (Momento del error)
1:51 – 209 (Azúcar con agua y zumo de naranja con dos cucharadas pequeñas de azúcar)
2:10 – 177 (Aguantando haber como evoluciona mi error)
2:27 – 125 (Mi error me consume poco a poco, no se que tomar, ¿mas agua con azúcar?)
2:37 – 102 (Antes no he tomado nada, e preferido esperar un poco pero mi error sigue consumiéndome poco a poco, voy a tomar algo….)
3:00 – 81 (Me he tomado un vaso de agua con 2 cucharadas pequeñas de azucar disuelta en ella y ahora me dispongo a comer unos 25 gr de pan)
3:15 – 82 (No me he comido todo el pan, aun asi me ha aguantado durante todo este tiempo sin bajarme… tengo que hacer algo para que suba…)
3:30 – 78 (Me voy a comer 3 galletas para que me suba porque parece ser que esto va tomando forma y se esta estabilizando)
3:48 – 52 (Negativo, la insulina sigue bajándome el azúcar, lo impediré tomando mucha azúcar con agua)
4:00 – 69 (Parece que aumenta algo, necesito subir el azúcar un poco mas, ya me queda poco para que se valla todo el efecto)
4:11 – 84 (El azucar hace un poco de efecto, esperemos que esto valla subiendo)
4:26 – 64 (La insulina puede nuevamente con el azucar… tomare un poco de azucar)
4:45 – 78 (El azucar tira hacia arriba con un poquitin de fuerza pero …. ¿subira?)
5:00 – 56 (Mal, voy a bajar a tomarme algo antes de que empeore)
5:28 – 78 (Parece que las 2 tostadas con mantequilla y las 2 naranjas empiezan a subirme el azúcar poco a poco)
5:45 – 102 (Estoy que me desmayo del cansancio, puff quiero normalizarlo y dormir, no puedo mas)
6:00 – 69 (De nuevo bajando, esto me empieza a mosquear)
6:20 – 111 (Al fin comienza a subir esto,pero estoy teniendo mini cabezadas, estoy extremente cansado, ya no distingo)
6:41 – 134 (Esto va mejorando, ya era hora, mucho mejor, me duermo sin querer)
6:55 – 129 (¿Otra vez a bajado?… esto no me gusta….grrrr)
………..
8:00 – (¿Fin de la pesadilla?)

Así que ya veis cómo se puede complicar la historia por un simple despiste. Menos mal que estuvo alerta para enmendar el error.

Medidor de glucosa para iPhone

La cantidad de accesorios para el iPhone que han ido apareciendo con el paso del tiempo es increíblemente grande y de momento parece que los fabricantes no pierden fuelle y siguen lanzado nuevas opciones al mercado. En esta ocasión la novedad nos llega de la mano de iBGStar.

Este fabricante ha presentado en sociedad un nuevo dispositivo que nos permitirá medir el nivel de glucosa en sangre. Se conecta al conector de 30 pines del iPhone y a través de un software nos mostrará cierta información sobre la muestra de sangre que coloquemos en e lugar destinado a ello.

De momento no se sabe cuando estará a la venta, aunque sobre el precio se comenta que será de unos 60 euros.

Enlace: http://www.tengounmac.com/